Cuando hablamos de nuestros cuerpos, hablamos en gran medida de ‘nuestras vidas’ como señala el título del libro que ha guiado nuestro pensamiento durante tantos años.
O al menos de una parte importante de ellas.

Nuestro cuerpo a todas las edades es un campo de batalla y un gran negocio.
En muchos momentos supone una inagotable fuente de sufrimiento y una ruina económica.
También es un espacio de confort, felicidad y placer.
Una fuente de autoestima y bienestar.
En definitiva: un laberinto.

De todo ello hablaremos en este tiempo de conversación. Anna Freixas

 

Voy a hacer mi discurso empleando una serie de imágenes, del arte y de los medios, con el fin de hacer patente, en la primera parte de este Power Point, el imaginario corporal que nos encierra en unos parámetros de identificación fuerte que dará lugar a numerosos síntomas, frustraciones y prisiones, pero que es operativo para el sistema patriarcal, ya que dará lugar a una multitud de empresas lucrativas que con la promesa de libertad, bienestar y alegría vuelven a construirnos un imaginario patriarcal aún más fuerte.

 

No hay otra salida más que la indignación, la desobediencia y la rebelión, que vamos a ver en las respuestas artísticas y en la contestación rebelde de los feminismos, que tratarán así de construir otro imaginario corporal, otras posibilidades especulares donde mirarnos, otra manera de estar y vivir el cuerpo en este mundo, una-otra manera de darnos auténtica libertad, que pasará por un trabajo interior y exterior que atraviesa el cuerpo físico, las emociones y la mente; esta será la segunda parte del discurso.

 

Charo Altable

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