Los días 29 a 31 de marzo se celebró en Valencia el IV Congreso Internacional SAP y custodia compartida, que ha sido declarado de interés sanitario por la Agencia Valenciana de Salut. Este calificativo ya denota un posicionamiento a favor de este evento. El SAP, síndrome de alienación parental tiene su origen en la teoría de un médico estadounidense en la década de los 80 que defiende a los padres en el curso de un litigio en el que los progenitores están enfrentados por la custodia de la descendencia. Esta es la teoría aparentemente neutral. Pero en la práctica, en el 90/ 95% de los casos se utiliza contra las madres y a la vez contra la descendencia ya que hace recaer sobre la mujer y los hijos e hijas la sospecha de falso testimonio, invirtiendo la carga de la prueba. Sus criterios proponen silenciar los abusos sexuales y malos tratos a menores (a los que se les exige una prueba pericial psicológica en contra de lo que sucede en cualquier proceso, ya que la carga de la prueba incumbe al actor) y adolecen de serios prejuicios a favor del presunto abusador que no tienen que demostrar su salud mental.
Para cerrar el argumento se ha creado una alianza con la personas a favor de la custodia compartida impuesta.
Esta falsa teoría tiene muchos seguidores de parte que mezclan una mínima casuística, existente en cualquier tipo de conducta punitiva, y la elevan a categoría de “usual”. Y es que el SAP llega a los Juzgados a través de los Puntos de Encuentro, a petición de una de las partes o sin que sea alegado. El Observatorio del Consejo General del Poder Judicial lo ha calificado como instrumento creado al servicio de la estigmatización de las mujeres.
También ha sido invalidado por el AAM (American Medical Association), el APA (American Psychological Association) y la OMS: a) por su falta de validez y rigor científico tanto por sus errores metodológicos y de concepto, b) porque no hay pruebas que lo convaliden, ni su autor ha expuesto a la comunidad científica los datos en los cuales se basó c) porque logró posicionar este tema a través de la publicación de sus propios trabajos en su propia editorial creando así una falsa aceptación científica y, d) sobre todo, por el marco teórico que lo erige: Tª de la conducta sexual humana” que, entre otras cosas considera el sexo como “maquina de procreación “ y justificación de la pedofilia.
Su uso partidista ha permitido que haya sobrepasado el marco en que lo ubicó su creador (proceso civil de familia) para incidir en ámbito penal. Cada vez es más se utilizado por los varones que alegan padecer discriminación por razón de sexo.

Por todas estas razones “Cercle Feminista Cultura per la Igualtat” estamos en contra de que se le haya dado soporte y declarado de interés sanitario por instituciones valencianas.

Anuncios